Se llama Jarrod Thornton. Su cabello es de un rubio rojizo y le cae sobre los hombros; tiene la piel fresca y sana y unos ojos de un verde intenso, como esmeraldas. Pero no son ellos los responsables de que no pueda quitarle la vista de encima. Hay algo más, algo casi perturbador, y ese «algo» es lo que me tiene cautivada. Esta incómodo. Se encuentra de pie ante una clase de veintisiete quinceañeros, sin saber que hacer con las manos o a dónde mirar con esos ojos tan particulares, y mientras su mirada recorre la pared del fondo del laboratorio con nerviosismo, compruebo que unos sorprendentes círculos azules rodean los verdes iris que se han paseado por encima de todos nosotros sin fijarse en nadie en concreto. Colgada de un hombro levemente inclinada, lleva una mochila negra que tiene el aspecto de haber dado más de una vuelta al mundo. Apoya su peso alternativamente en una pierna y otra, y va vestido con el uniforme de rigor: pantalón gris. camisa blanca y una corbata roja a rayas. Pero nada tiene la pinta de ser nuevo.
El señor Garret, nuestro profesor de ciencias, nos pone al corriente sobre el recién llegado: su familia vino de Riverina hace sólo unos días y tiene un hermano menor, Casey, que va a primaria. Según parece, no soy la única interesada en el nuevo. Tasha Daniels también le ha echado el ojo, pero ella lo observa fijamente, con descaro, con los sensuales labios un poco entreabiertos y la provocación dibujada en el rostro. ¡Dios mío, que poco sutil es! De inmediato, y aunque los rumores dicen que últimamente las cosas no marchan bien entre los dos, le echo un vistazo a Pecs, el novio de Tasha y el chulillo de la clase.
Pecs no es su verdadero nombre, sino un apodo que le puso a los nueve años un entrenador de fútbol que quedó impresionado por su robusta constitución y sus musculosos brazos. Pero el nombre encaja a la perfección con su personalidad, que ya entonces no prometía gran cosa. Lo sé porque yo estaba allí. El caso es que no puedo imaginar a nadie llamándolo Angus John, que es como lo bautizaron en honor de un familiar escocés ya fallecido. Ni siquiera los profesores se atreverían: Pecs es un bruto maleducado, un matón de esos que pueden convertir tu vida en una pesadilla. Y todo por divertirse. Pecs se ha fijado en como mira Tasha al recién llegado y lo clasifica instantáneamente como una amenaza, un concepto lo bastante elemental para que su diminuto cerebro pueda entenderlo. Decido echarle un vistazo a sus pensamientos, lo cual es una de las muchas habilidades que Jillian me ha enseñado. Siempre me dice que nací con un don para captar las emociones, poder sentirlas. A lo largo de los años he perfeccionado mi habilidad hasta el punto de que me basta con concentrarme unos segundos y… ¡ya estoy dentro! Dentro del cráneo de Pecs. «¡Oh, diablos!», grito para mis adentros y me retiro rápidamente mientras la cabeza me da vueltas. Ese tío es un volcán en erupción, y tengo la sensación de que me he acercado demasiado.
¡Vaya, vaya!
-Kate. ¡Eh, Kate!
Es Hannah, mi mejor (y única) amiga, que me mira con sus grandes ojos. castaños, muy abiertos.
-¿Que?
-¿Te encuentras bien? Estas aún más pálida que de costumbre.
Sonrío y paso por alto su desagradable comentario. Ya sé que puedo parecer un poco anémica, pero no lo estoy. Lo que pasa es que evito exponerme al sol porque mi piel se quema con facilidad. Esto de vivir en Ashpeak Mountain me viene de perlas, pues en invierno hasta nieva. Tengo el cabello oscuro y lacio gracias a un padre al que no conozco y, aparte de en la piel blanquecina, no me parezco en nada a mi madre. Ella tenía un pelo tan dorado como la miel, o al menos así era hace quince años, cuando la vi por ultima vez. Pero, por supuesto, no recuerdo nada de esa época. Me crió mi abuela, Jillian. La gente dice que parezco hawaiana y creo que es por mis ojos, que son almendrados y de un color entre azul y gris. Teniendo en cuenta todo esto, me parece extraño que todavía haya quien piense que soy una bruja. Están en lo cierto, pero no en el sentido negativo y corriente de la palabra. Hannah es la única que sabe la verdad. Es cierto que todos murmuran, pero es que nuestra comunidad es pequeña y muy chismosa. No obstante, Hannah ha visto de lo que soy capaz, aunque eso no sea gran cosa. Por el momento. A Jillian no la llamo abuelita ni nada semejante, aunque fue ella la que se ocupó de mí cuando mi madre salió bajo fianza siendo yo una recién nacida. Al parecer, esta no sabía como impedir que llorase, una costumbre que perdí con el tiempo. Por aquel entonces. yo solo tenía ocho meses. En cuanto tuve uso de razón, Jillian me contó que a mi madre los bebes no se le daban bien, pero también me dijo que no me preocupara, que a ella le encantaban los niños. Al principio, ni ella misma sabía cómo debía llamarla yo. «Mami» no parecía lo mas adecuado; entre otras cosas porque todos los vecinos estaban al corriente de que Karen Warren había dado a luz a una preciosa niña a la muy «avanzada» edad de quince años y tres meses. Además, corno Jillian no estaba dispuesta a apechugar con el apelativo de «abuelita» a sus escasos treinta y un años, crecí llamándola por su nombre de pila.
Uno de los aspectos en el que Jillian insiste constantemente es que hay ciertas cosas que debo mantener en secreto. Por ejemplo, mi habilidad para mover objetos, realizar conjuros. percibir los estados de animo y…, bueno, para «cambiar las cosas». En el fondo, si lo comparamos con sus facultades, lo mío no es sino un montón de simples trucos. Aunque nadie se lo dice a la cara, todos los de por aquí saben que Jillian es una bruja. Conmigo no están tan seguros y se limitan a hacer suposiciones. Lo cierto es que nunca nos han visto a ninguna de las dos haciendo nada, y es que Jillian siempre ha sido muy cuidadosa. Por lo tanto, la gente saca sus conclusiones basándose en el lugar donde vivimos (medio enterradas en un bosque tropical), en la tienda de objetos new age de Jillian y en los artículos que escribe para varias revistas de brujería. Naturalmente, nadie se atreve a decirle nada abiertamente porque les asusta que practique magia negra con ellos, pero eso es porque no la conocen. Si se hubieran molestado en leer alguno de los artículos que Jillian ha publicado se habrían dado cuenta que en realidad es una sanadora. Mi abuela no gana demasiado con la tienda, pero el negocio nos permite ir tirando. Cierto que es una bruja, pero la idea que se hace la gente sobre las brujas suele basarse en un montón de estúpidas ideas preconcebidas. En cualquier caso. Jillian no es nada convencional. En cuanto a mí aún sigo aprendiendo.
- Capítulo 1, El Círculo de Fuego.
de Marianne Curley.
Enviado por: luciernagamarchita
Ha sido toda una sorpresa recibir éste fragmento en la bandeja de entrada del correo de El Gremio de Magos, así que antes de comentarlo le dedico unos agradecimientos Muy Grandes a luciernagamarchita por haberlo enviado.
El principio es lo que más me gusta, la descripción del nuevo, las insinuaciones descaradas de la chica pero sobretodo, el malote de turno cuando se comenta eso de que: “lo consideraba como <>” no he podido evitar contener una buena carcajada jajajaja.
A partir de ahi, conforme se va adentrando en la magia me recuerda un poco a Sabrina, y entonces no puedo evitar decir: “Cielos, cuánto daño me ha echo la televisión” sin embargo, me sigue pareciendo interesante y me hace preguntarme otra cosa: ¿Acabará el libro con magia por todos lados?¿Con escuelas de magia a lo Harry Potter o se mantendrán siempre en la sombra tras una mascarada mientras publican sus artículos en revistas para brujas? La protagonista me recuerda también un poco a Claire, de Heroes. ¿Será el nuevo como el “hombre volador”?
¡A vivir!
Me alegro de que te haya gustado, mil gracias por subirlo! X3!! La verdad es que yo leí ese libro porque me lo recomendó Ako, me lo compré, y me encantó. Por eso lo que propuesto. Además, que lo que es en principio a mi me encantó, porque es tan..hmm..como decirlo, “natural”, que te llama a seguir leyendo.
Espero que a los demás lectores también les guste, y a ver si con suerte para la próxima votación recibe algún voto ^_^
Un saludo! :3
Me ha gustado ^^
La proxima vez lo votaré!